COSTUMBRISMO COLOMBIANO
Cuando la gente habla de costumbrismo colombiano, todavía se imagina lo clásico: el señor con ruana y sombrero vueltiao mirando al horizonte, la abuela volteando arepas en el fogón de leña o alguna escena del siglo XIX que parece sacada de un libro de historia para no tocarla nunca. Como si las costumbres fueran algo que hay que congelar en formol para que no se dañen. Pero la verdad es que la costumbre no es un cuadro muerto colgado en la pared. Es movimiento, es repetición diaria, es cambio constante. Es esa vaina que se reescribe todos los días sin pedir permiso. Mi trabajo en pixel art parte exactamente de ahí; no quiero copiar la realidad como si fuera una foto del celular en modo retrato. Lo que hago es reducirla a su mínima expresión, casi como si tuviera que comprimirla en un icono. Al trabajar con tan pocos píxeles, me toca decidir qué es realmente importante. ¿Qué hace que un objeto siga siendo reconocible aunque le quite el 80% de los detalles? Esa decisión tan terca es, en ...








